La Unión Europea ha autorizado la comercialización del éster de propionato de inulina (Inulin Propionate Ester, IPE) como nuevo alimento tras superar la evaluación de seguridad exigida por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Se trata de un ingrediente desarrollado por investigadores del Imperial College London con el objetivo de potenciar los efectos beneficiosos de la fibra sobre el control del apetito y la prevención del aumento gradual de peso.
La autorización no significa que el ingrediente sea un tratamiento contra la obesidad ni un sustituto de una alimentación saludable, sino que se ha demostrado su seguridad para el consumo en las condiciones establecidas por la normativa europea y existen evidencias científicas que respaldan su potencial para ayudar al control del peso. (ACSA)
¿Qué es el éster de propionato de inulina?
El IPE combina dos componentes naturales:
- Inulina, una fibra presente de forma natural en alimentos como la achicoria, la cebolla o el ajo.
- Propionato, un ácido graso de cadena corta producido por la microbiota intestinal durante la fermentación de la fibra.
La principal innovación consiste en que el propionato llega directamente al colon, donde estimula la liberación de hormonas intestinales relacionadas con la saciedad, como GLP-1 y PYY, ayudando a reducir el apetito y la ingesta energética.
La evidencia científica
El interés por este ingrediente comenzó hace más de una década. Uno de los primeros ensayos clínicos relevantes, publicado en Gut en 2015, evaluó a adultos con sobrepeso durante 24 semanas y observó que quienes consumieron IPE presentaron un menor aumento de peso y una menor acumulación de grasa corporal que el grupo control.
Estudio:
- Chambers ES, Viardot A, Psichas A et al. Effects of targeted delivery of propionate to the human colon on appetite regulation, body weight maintenance and adiposity. Gut (2015).
https://gut.bmj.com/content/64/11/1744
Los investigadores concluyeron que aumentar la disponibilidad de propionato en el colon puede favorecer la regulación fisiológica del apetito mediante la estimulación de hormonas intestinales.
Posteriormente, diversos trabajos del mismo grupo profundizaron en el papel de los ácidos grasos de cadena corta producidos por la microbiota intestinal como moduladores del metabolismo energético.
Revisión científica:
- Morrison DJ, Preston T. Formation of short chain fatty acids by the gut microbiota and their impact on human metabolism. Gut Microbes (2016).
https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/19490976.2015.1134082
¿Cómo actúa?
Cuando la fibra fermenta en el intestino grueso se generan ácidos grasos de cadena corta, entre ellos el propionato. Sin embargo, la cantidad producida de forma natural varía mucho entre individuos.
El IPE busca aumentar específicamente la llegada de propionato al colon para favorecer:
- mayor sensación de saciedad;
- reducción espontánea de la ingesta calórica;
- mantenimiento del peso corporal;
- posible mejora del metabolismo de la grasa hepática y otros marcadores metabólicos, aunque estas aplicaciones siguen investigándose.
No sustituye a los medicamentos para adelgazar
Los propios investigadores destacan que el objetivo del IPE no es competir con los agonistas del receptor GLP-1 utilizados para tratar la obesidad, sino ofrecer una estrategia nutricional para personas que comienzan a ganar peso y desean evitar esa progresión.
Mientras los fármacos buscan producir pérdidas significativas de peso, este ingrediente pretende actuar antes, favoreciendo el mantenimiento del peso mediante mecanismos fisiológicos relacionados con la microbiota y las hormonas intestinales.
Autorización europea
La autorización del IPE se enmarca dentro del Reglamento europeo sobre nuevos alimentos, un procedimiento que exige demostrar la seguridad del ingrediente antes de su comercialización. Tras la evaluación científica favorable de la EFSA, la Comisión Europea autorizó su incorporación a la lista de nuevos alimentos de la Unión Europea con condiciones específicas de uso. (ACSA)
Un ingrediente con potencial, pero no una solución milagrosa
Aunque los resultados obtenidos hasta ahora son prometedores, los expertos recuerdan que ningún ingrediente por sí solo previene la obesidad. Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física y adoptar hábitos saludables siguen siendo las medidas con mayor respaldo científico para controlar el peso corporal.
El IPE representa una nueva herramienta nutricional que podría incorporarse en el futuro a alimentos enriquecidos o suplementos, siempre dentro de una estrategia global de prevención del exceso de peso.
Fecha: 06/07/26
Foto: Pixabay
Nota: El Instituto de Nutrigenómica no es responsable de las opiniones expresadas en este artículo.