Explicaciones científicas y datos recientes
El aborto espontáneo, también llamado pérdida gestacional, es la interrupción natural de un embarazo antes de la semana 20 de gestación. Aunque suele vivirse en silencio y es poco abordado socialmente, es más común de lo que mucha gente piensa: entre el 10 % y el 20 % de los embarazos que se reconocen clínicamente terminan en aborto espontáneo, y la cifra real podría ser mayor si se consideran pérdidas muy tempranas que ocurren antes de saber que se está embarazada. (Mayo Clinic)
Recientemente, estudios científicos han empezado a identificar factores biológicos muy concretos detrás de estas pérdidas, aunque no siempre se puede encontrar una causa clara en todos los casos. (facebook.com)
- Alteraciones cromosómicas y genéticas: la causa más frecuente
La razón más común por la que un embarazo termina espontáneamente es un error en los cromosomas del embrión, lo cual impide su desarrollo normal. (Mayo Clinic)
Esto ocurre porque durante la formación del embrión pueden surgir anomalías numéricas o estructurales de los cromosomas que lo hacen incompatible con la vida:
- Ausencia o exceso de cromosomas.
- Trisomías (más común: trisomía del 16) o monosomías incompatibles con el desarrollo.
- Mutaciones o variaciones genéticas complejas que afectan procesos clave del desarrollo embrionario. (emedicine.medscape.com)
Un estudio reciente publicado en Nature identificó variantes genéticas en las mujeres que aumentan la probabilidad de errores cromosómicos durante la formación del óvulo, lo cual se asocia a abortos espontáneos. Estos hallazgos aportan luz sobre mecanismos que hasta ahora eran poco conocidos. (El País)
Lectura recomendada:
The genetics of miscarriage – artículo sobre factores genéticos implicados en pérdidas gestacionales. (Front Line Genomics)
- Factores maternos y biológicos que influyen en el riesgo
Además de las causas cromosómicas, existen otros factores biológicos que pueden incrementar el riesgo de aborto espontáneo:
Edad materna avanzada
El riesgo aumenta significativamente en mujeres mayores de 35 años, debido a una mayor probabilidad de anomalías cromosómicas. (Mayo Clinic)
Problemas de salud materna
Condiciones crónicas o descontroladas como:
- Diabetes
- Enfermedad tiroidea
- Problemas hormonales
pueden dificultar el desarrollo del embarazo. (Mayo Clinic)
Factores inmunológicos y de coagulación
En algunos casos, el sistema inmune puede actuar en contra del embrión o producir coágulos que impiden una correcta circulación placentaria (por ejemplo, el síndrome antifosfolípido). (Wikipedia)
- Estilo de vida y exposición ambiental
Aunque muchas veces no es el factor principal, algunos elementos del estilo de vida pueden aumentar ligeramente el riesgo:
- Tabaquismo
- Consumo de alcohol en exceso
- Drogas ilícitas
- Exposición a toxinas ambientales
Estos factores no suelen ser la causa directa en la mayoría de casos, pero sí pueden contribuir a aumentar la probabilidad de aborto espontáneo en presencia de otras condiciones biológicas. (Mayo Clinic)
- Causas menos frecuentes y no siempre identificables
En una proporción importante de casos, aun con estudios detallados no se logra identificar una causa concreta. Esto puede deberse a:
- Problemas estructurales del útero
- Incompatibilidades inmunológicas leves
- Factores aún desconocidos o difíciles de medir clínicamente
La investigación médica continúa ampliando lo que sabemos, pero aún queda mucho por descubrir. (PBS)
- Importancia de entender y hablar sobre el tema
Más allá de los factores biológicos, hay un componente emocional y social importante. Un artículo reciente destaca que muchas personas que atraviesan un aborto espontáneo se sienten aisladas, incomprendidas o culpables por un acontecimiento que, en la mayoría de los casos, sucede por razones biológicas fuera de su control. (El País)
👉 Para explorar más sobre el impacto emocional y social:
➡️ El tabú del aborto espontáneo: “Como es una pérdida que no se ve, no se valora” – artículo que aborda este aspecto humano. (El País)
Conclusión
Los abortos espontáneos son una forma común y fisiológica de pérdida gestacional, especialmente en el primer trimestre. Las causas principales están relacionadas con alteraciones cromosómicas y genéticas, seguidas de una combinación de factores maternos, inmunológicos y, en menor medida, ambientales. Si bien la ciencia ha avanzado en entender muchos de estos procesos, todavía en muchos casos no se identifica una causa específica, lo que puede resultar frustrante para las personas afectadas. (Mayo Clinic)
Entender las causas biológicas y no atribuir la culpa a la persona gestante, así como hablar abiertamente del tema, puede ayudar a disminuir el tabú y ofrecer mayor apoyo emocional y clínico. (El País)
Fecha: 09/02/26
Foto: Pixabay
Nota: El Instituto de Nutrigenómica no es responsable de las opiniones expresadas en este artículo.